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Eloisa – No me siento famosa, me siento querida.

Ella es una reina de belleza chuquisaqueña que trascendió a nivel nacional y que se apresta a cumplir uno de sus sueños máximos. Después de convertirse en Miss Chuquisaca y Miss Bolivia 2014, Eloísa Gutiérrez se entregó de lleno a la televisión y brilló en la pantalla de UNITEL. Pero hoy, su vida ha dado un giro de 180 grados.

Hablamos con ella, que ahora radica en México, y desde allá nos concedió la siguiente entrevista, en la que nos cuenta detalles de su actual momento, tanto en lo profesional como en lo personal: 

 

Padre chuquisaqueño y madre beniana, ¿tienes familia aún en Sucre?
Eloísa Gutiérrez (EG): Creo yo, y con mucho humildad lo digo, tengo una hermosa mezcla de departamentos bolivianos. Sí, tengo familia en Sucre y los miembros más importantes, los que amo con todo el corazón. Mi papá Eloy Gutiérrez, mi mami Romy Rendon de Gutiérrez, mi hermanito menor Gabriel Gutiérrez y mi hermano mayor, que se encuentra trabajando cómo médico en Buenos Aires, Argentina.

 

¿Visitas Sucre con cierta frecuencia?

EG: Cuando partí de mi hogar, viajaba a Sucre muy seguido para visitar a mi familia. Después, con el trabajo y programas de fin de semana, se me complicó un poco. Pero la frecuencia la mantuve siempre. Hasta ahora, que me encuentro en otro país.

 

¿Qué es lo que más extrañas de tu ciudad?

EG: De Sucre estoy completamente enamorada y creo que si hablo de estar enamorada es extrañar todo, su aire, su comida, mi gente. Extraño sus calles, el clima, todo.

 

Siendo muy joven abriste tu propia empresa de decoración, pintura y manualidades para bodas. ¿En qué quedó eso?

EG: Mi empresa de decoración la abrí a los 16 muy ilusionada. Está en pausa porque el arte es algo que llevo conmigo siempre.

 

Cuéntanos la anécdota de aquel certamen en Santa Cruz al que tu padre te prohibió asistir.

EG: El certamen fue el Miss Bolivia. Soy igual a mi padre y creo que vio en mí la misma locura y esas ganas de cumplir sueños en su juventud. Y tuvo conmigo protección y, de mi parte, lo más hermoso que puedo hacer es demostrarle que pude, que cuidé lo más valioso que mis padres me dieron, que fueron los valores que llevo conmigo. Yo había comentado a mi familia que quería ya dar el paso a la televisión, que después del certamen era la hora de hacer lo que tanto hacía frente al espejo desde hace mucho tiempo; esto era la conducción y eso significaba partir a corta edad de mi hogar. Desde ese momento, que partí, tuve su completo apoyo y palabras de felicitación cuando las merecí, pero más tuve palabras de aliento en momentos difíciles. Con lágrimas en los ojos afirmo que tengo el mejor papá del mundo.

 

Pasaste por Calle 7, La Batidora, Yo me llamo, Apuesto por ti, La Revista, Tele país… ¿Por qué te fuiste del canal?

EG: Sentí que había llegado el día de partir para crecer más. Cada paso que di en Unitel, hizo de mí una conductora, impulsando mi sueño, apostando por mí, preparándome para el futuro. Para mí, la gente en Unitel trabaja en ti y contigo para crecer y hacer tu mejor versión de ti mismo.

 

Trabajaste en las ciudades de Santa Cruz y La Paz. ¿Notaste muchas diferencias?

EG: Trabajar en La Paz fue toda una experiencia, dejando todo en Santa Cruz para comenzar de nuevo. Las diferencias, en mi vida personal pues empezar de cero, el clima y el estar con equipos nuevos de trabajos.

 

Te sientes cómoda con las fotos, ¿es tu parte preferida en el modelaje?

EG: Me encantan las fotografías, tanto en lo profesional como en lo personal. Con ellas me transporto a ese lugar, momento y recuerdo absolutamente todo.

 

El año pasado te operaron de emergencia, ¿fue lo peor del 2017?

EG: Fue un año de prueba, porque viví experiencias nuevas que marcaron mi vida. Me enfermé muchas veces, incluso emocionalmente y físicamente con la operación que tuve.

 

¿Tienes cuidados especiales con tu cuerpo?

EG: Los cuidados especiales están en la mente: si la mente está bien, esto se refleja en un cuerpo sano.

 

¿Cuál es tu sueño mayor, en lo personal y en lo profesional?

EG: Ser mamá, profesional, actriz y conductora en programas internacionales. En lo personal, lo más importante para mí es formar una hermosa familia. Este año quiero hacer que este corazón boliviano triunfe en el exterior.

 

¿En que proyecto laboral estás ahora?

EG: Te cuento que estoy en plena grabación de mi primer proyecto en México, con muchísima bendición, con mucho esfuerzo ya tengo mi primer papel. Mi primer paso y ya con un papel dando vida a Marcia Calderón, volviendo a ser representante de belleza después de que representé a mi país en la vida real y de convertirme en conductora.

 

Ahora llega a mi vida mi primer papel como actriz, quién lo diría, ahora como actriz en la serie “3 Milagros” que será transmitida por Tv Azteca. Es mi primer proyecto, pero, para mí, mis primeros “pequeños gigantes” pasos.

 

¿Cómo se dio la posibilidad de tener este papel?

EG: Vojko Cruz, mi mejor amigo, también boliviano, se encontraba haciendo modelaje acá en México y me dijo que tenía que empezar de cero. Me mostró un casting para ser extra en una serie.

 

No me convencía la idea, como todos, soñaba con algo más importante. Me presenté y el coordinador de esa agencia de extras me habló y me dijo que estaba para más, que veía potencial en mí. No olvidaré sus palabras: “vi talento”.

 

Ese día no hice nada, porque me vio para un papel dentro de la serie. Observe cómo trabajaban, llegué a valorar mucho el trabajo de cada persona en tan grandes producciones.

 

Luego, esperanzada esperé el llamado y me dieron la noticia de que interpretaría a una reina de belleza (Marcia Calderón). Así empezaron mis primeros pasos de actuación en México. Creo que una persona tiene que ir a buscar las oportunidades, no quedarse en el mismo lugar esperando a que algo le llegue.

 

¿Cómo te animaste a irte a México? Otro país, otra cultura…

EG: La verdad es que siento que todos mis sueños van de la mano. Hace años decía yo: “algún día estaré en México haciendo telenovelas, como las que veía de niña o conduciendo programas”. Poco a poco empieza a concretarse mi sueño.

 

Cuando ingresé a Unitel, les comenté cuál era mi sueño y que en algún momento lo llevaría a cabo para cumplirlo. Me puse fechas y definí que el tiempo para partir había llegado, dejando lo más valioso que tengo que es mi familia, así como mi casa televisiva, mi público y todo, todo por lo que luché y por lo que había conseguido con tanto esfuerzo. Tenía que aprender a dejar ir para empezar esta nueva etapa en mi vida, salir de la zona de confort que ya estaba estableciendo.

 

Pero esa chica soñadora perseverante que tengo dentro es así, tal cual la ven.

 

Hablas de tu público. ¿Cómo manejas la fama?

EG: De corazón, no me siento famosa, me siento querida. La fama es una consecuencia del trabajo que realizo. Lo tomo como parte de todo el paquete que tiene el ser una persona con exposición al público.

 

¿Qué fue lo más difícil que pasaste al llegar a México?

EG: El llegar al aeropuerto y verme completamente sola, sin absolutamente nadie en un nuevo país para mí, sin nadie que me recibiera y me guiara. Caer en cuenta el paso que tomé, lo que hice. Que ya estaba donde quería estar, pero sin tener absolutamente nada ni nadie.

 

¿Estás completamente sola allá, sin familiares?

EG: Completamente sola. Fui conociendo, para mí, ángeles, porque en mi estadía en México pude conocer muy buenas personas, entre ellas mi compañera de aventuras y de todos mis viajes a lo largo de este tiempo, Denny Luz Ortiz.

 

Tu mayor inspiración son tus padres…

EG: Completamente convencida que así lo es. Mi padres son mi vida entera, son mi ejemplo a seguir, mi mama fue mi compañera incondicional quien estuvo en cada paso que di confiando en mis sueños, al igual que mi papa haciendo de mi una guerrera de vida y mi mama una princesa con delicadeza y dulzura que posee, transmitiendo en mi todo eso y mas.

 

Con valores inculcados haciendo de mi una mujer de bien. Tengo la mejor mamá del mundo y aún estoy en camino a convertirme en una mujer como ella y espero un compañero como mi padre.

 

 

¿Cómo fue tu infancia?

EG: Fue bonita, una niña alegre e inocente y bastante activa. Una familia muy unida, siempre contando con el cariño de mis papas y mis hermanos. Fue una niñez muy linda, uno siempre se acuerda solo lo mejor y tengo bastante que recordar.

 

Pero no todo fue color de rosas, sufrí bullying en mi niñez. Tuve experiencias con mis compañeras, que por el hecho de siempre querer participar, concursar en todo tipo de eventos me trataban muy mal. Creo que el hecho de siempre querer estar activa y demostrar talento hacía que ciertas personas sientan animosidad hacia mí. Por ejemplo, iba a clases con juguetes o tal vez alguna bisutería de niña y volvía a mi casa sin nada y llorando porque me habían quitado lo que llevaba puesto. Entre rasguños y más, en esa época no se lo tenía identificado al bullying como se lo tiene hoy en día y el ser niña y llegar todos los días a mi casa maltratada psicológicamente podía haber causado un daño irreparable en mi persona. Más bien pude superar esa etapa y salir adelante.

Todas esas personas que me hicieron daño en esa época, hoy en día me tratan diferente y algunas quieren tener un acercamiento. No les guardo rencor pero no puedo decir que son parte de mi vida.

 

Espero que hoy, especialmente en la educación a los niños haya cambiado el enfoque hacia el bullying y ese tipo de actitudes, existen personas que no pueden superar esas situaciones y experiencias vividas que incluso llegan a suicidarse. Es algo que se puede remediar desde la casa y desde el control en los colegios.

 

¿Qué crees que fue lo que te llevó a la fama?

EG: Mi actitud, soy bastante extrovertida y me gusta reflejar mi personalidad públicamente.

 

¿Qué es lo más difícil de estar lejos de tu país?

EG: Mi familia, es lo que más extraño. Amo y extraño mi país, mi Bolivia, todas nuestras costumbres la diversidad de paisajes y climas la forma de ser de mi gente. Pero lo más difícil, definitivamente es estar lejos de mi familia.

 

¿Cuál crees que ha sido tu más grande logro hasta el momento?

EG: El salir de mi zona de confort, el animarme a cambiar mi vida por algo más grande y no tener miedo al hacerlo.

 

¿Te gustaría dejar la fama por un día?

EG: No me siento famosa, me siento querida y no creo que ninguna persona quisiera dejar de sentirse querida por ni un solo día.

¿Has tomado alguna decisión en tu vida que desearías cambiar? ¿Por qué?

EG: Absolutamente ninguna, toda decisión tienes consecuencias, algunas buenas que te llenan de felicidad y las malas de aprendizaje.

¿Te casas?

EG: Es el sueño de toda mujer llegar del brazo de mi padre de blanco al altar pero estimo llevar a cabo un sueño tan hermoso por lo menos de unos 10 años (Ríe) esa es mi planificación, otra tiene Dios y el destino. Todo a su tiempo.

 

 

Para concluir por favor deja un mensaje a los lectores de la revista CLICK.

EG: Que si tienen un sueño, que se animen a ir detrás de él. Que arriesguen, que no se queden en su zona de confort. La vida es una sola y hay que intentar de explotar lo que uno tiene mientras esta en este mundo.

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